Ventajas ecuménicas y pastorales de la presentación del Corazón inmaculado de María como Corazón de la Iglesia,Bertrand de Marguerie S. J

Ventajas ecuménicas y pastorales de la presentación del Corazón inmaculado de María como Corazón de la Iglesia –  La Iglesia católica entró con Vaticano II en un periodo de intensa renovación. Por consecuencia, es normal que piense en adaptar a las necesidades actuales del pueblo de Dios y de la humanidad la presentación de las […]

María, Corazón de la Iglesia y la proclamación de su maternidad eclesial por Pablo VI -Bertrand de Marguerie S. J

 María, Corazón de la Iglesia y la proclamación de su maternidad eclesial por Pablo VI – Algunos lectores podrían objetar que la Iglesia, por voz de Pablo VI ha proclamado solemnemente que María es su Madre, sin ninguna alusión a su función de Corazón de la Iglesia. Es cierto que no existe, que yo sepa […]

Los teólogos frente a la expresión “María Corazón de la Iglesia,Bertrand de Marguerie S. J

Los teólogos frente a la expresión “María Corazón de la Iglesia” – La más antigua expresión de este concepto-imagen parece ser (en el estado actual de nuestros conocimientos, si no me equivoco) aquella que nos legara el franciscano Serva-sanctus de Faenza, muerto en 1300, más conocido como Ernesto de Praga. Es, en efecto, con este […]

Sentido de la expresión: “Corazón de María” a los ojos del Magisterio, Bertrand de Marguerie S. J

 Sentido de la expresión: “Corazón de María” a  los ojos del Magisterio. Hasta donde tengo conocimiento, no hay más que un documento del Magisterio que precisa el sentido de la expresión “Corazón de María”. Se trata de un decreto de la Congregación de Ritos del 4 de mayo de 1944 sobre el culto litúrgico debido […]

El Corazón agonizante y resucitado de María, Bertrand de Marguerie S. J

El Corazón agonizante y resucitado de María – El corazón de María consoladora, Paráclito85 y nutricio de la Iglesia vivió siempre en un crecimiento constante en la caridad, que fue más rápido después de la Pascua de su Hijo. Teniendo siempre delante de los ojos “la figura de Jesucristo crucificado” (cf. Gál 3, 1) y […]