KIBEHO, Rwanda, Africa

Le pregunté: «¿Quién eres?». La respuesta fue: «Yo soy la Madre del Verbo, vengo a tranquilizarte porque he escuchado tus oraciones. Querría que tus compañeras tuvieran fe porque no creen con suficiente fuerza»

La Virgen «Tenía un vestido blanco sin costuras y en la cabeza un velo también blanco. No sabría definir el color de su piel, pero era de una belleza incomparable. Tenía las manos juntas a la altura del pecho, con los dedos hacia el cielo».

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1 comentario

  1. Esto es para que tengamos presente, que nuestra Madre del Cielo, siempre nos cuida, nos pone todo a nuestro alcanse. Nosotros tenemos que dar el primer paso, para seguir a nuestro Salvador su hijo amado JESUSCRISTO para CREER que el es a quien tenemos que AMAR y ADORAR por lo siempre de generacion en generacion el es AMOR. La Biblia asi lo dice, y JUAN lo repite.
    Para la honra y la gloria de JESUS y MARIA.

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