ASUNCIÓN, 22 May. 04 (ACI).- A tres días de su fiesta central, el párroco del santuario dedicado a María Auxiliadora destacó la histórica devoción paraguaya de los soldados a quien consideran su protectora.

El Padre Carlos Heyn, refiere que la historia relata que María Auxiliadora siempre estuvo presente en los acontecimientos difíciles del Paraguay. Por ejemplo, durante la Guerra del Chaco, los soldados llevaban una medalla de la Virgen y por su protección, el comandante José Félix Estigarribia la nombró patrona del Ejército del Chaco paraguayo.

El sacerdote asegura que en una ocasión encontró en Areguá a una persona que cuidaba el puesto de comando de Estigarribia y pudo confirmar la devoción del militar hacia la Virgen. En ese sitio había un altar a María Auxiliadora, y ella el militar prendía velas antes de cada batalla.

La devoción a María Auxiliadora llegó con los salesianos hace más de cien años y en la Guerra del Chaco (1932-35), muchos de los soldados eran ex alumnos salesianos y los batallones estuvieron acompañados por capellanes salesianos.

Muchos soldados que partían rumbo al Chaco salían de la iglesia María Auxiliadora de Concepción y en Asunción, el Padre Rafael Elizeche, capellán de la Marina, animaba a los soldados a encomendarse a la Virgen.

La congregación salesiana distribuyó entre los soldados unas 70 mil medallas de María Auxiliadora hechas de aluminio