LA SIGNIFICACION DE LOS HECHOS:

El lugar y los momentos que la Virgen ha elegido tienen su significación. Los gestos hechos por la Virgen o pedidos a Marietta son reveladores. Todo el desarrollo de los eventos es rico en enseñanzas.

Los lugares: Banneux viene de “Banal”, lugar banal, trivial, común. Mucho antes de las apariciones, en 1914, los habitantes de Banneux, habían agregado a este nombre las palabras “Nuestra Señora” como un apelativo o sobrenombre para obtener la protección de su ciudad.

Hay una conexión entre las apariciones en Beauraing en diciembre de 1932 y Banneux en enero de 1933.

En Beauraing, el mensaje principal que se dio a la joven Fernande, fue ¿AMAN USTEDES A MI HIJO? ENTONCES SACRIFÍQUENSE POR MI.  Los niños tuvieron mucho que sufrir para mantenerse fieles a la Virgen. Fueron así un testimonio para los fieles que deberían pronto sufrir muchos ante la persecución Nazi.

En Banneux, el mensaje predominante fue YO SOY LA VIRGEN DE LOS POBRES… CREAN EN MI, YO CREERÉ EN USTEDES. 

El lugar escogido por la Virgen de los Pobres es un pequeño Villorio obrero en medio de prados y bosques; La Virgen escogió estar con los pobres. La familia Beco hizo su casa con sus propias manos. Este era el paisaje de la vida cotidiana de los pobres del mundo entero.


La elección de Marietta: Una niña pobre de una pequeña aldea pobre, pues ella es “La Virgen de los Pobres”


El momento: La Virgen ha elegido su hora, el momento de las apariciones no es al azar: fue el tiempo de un invierno particularmente rudo, riguroso. Las apariciones ocurrían en la oscuridad de la noche. La Virgen vino a los pobres para iluminar sus tinieblas. También pasó entre dos guerras mundiales y una grave crisis económica golpeaba al pueblo; Fue también el momento del terror y la muerte a través del mundo a causa de la guerra y el odio que imperaba en 1933.

Con el holocausto de la Segunda Guerra Mundial, muchos comprendieron que Nuestra Señora estaba preparando a Europa, y al mundo entero, para los días obscuros que vendrían.  ¿AMAN USTEDES A MI HIJO? ENTONCES SACRIFÍQUENSE POR MI, CREAN EN MI, YO CREERÉ EN USTEDES. La vida cristiana es comunión en el amor.  Exige correspondencia.


Los gestos: La Virgen se aparece a la niña en su propio ambiente: Ella viene al domicilio de la niña, en el jardín. La Virgen está en movimiento. Marietta la ve venir de lejos, se aproxima, luego le hace señas. La Virgen le sonríe, la conduce a la fuente y tan pronto como la niña toma contacto con el agua, ella desaparece tal como había llegado. 

La Virgen no se contenta con recomendar a la niña que vuelva a la fuente: Ella misma la acompaña, la precede y la guía. Esta marcha hacia la fuente tiene lugar cuatro veces: La conversión es un paso a retomar todos los días. Este camino es por lo tanto la imagen de nuestra vida cotidiana: Debemos salir de nosotros mismos y abrirnos a los demás.


Camino a la fuente: La fuente es el punto hacia donde la Virgen quiere hacernos llegar. Para dirigirse hacia la fuente, Marietta sigue el camino del Este, hacia el Oriente, donde sale el sol. El sol que sale para nosotros en la mañana de Pascua, es Cristo. Durante el trayecto, la pequeña avanza hacia la Virgen, más Ella va a Cristo, fuente de vida eterna.

El camino hacia la fuente se realiza con pasos rápidos, con dos paradas sobre el camino y la tercera delante de la fuente; Estos lugares donde Marietta cae arrodillada son siempre los mismos; Estas caídas repetidas nos recuerdan el Via Crucis. Jesús cae camino al Calvario. La vida está llena de obstáculos. Pero hay que levantarse y seguir hasta la meta. 


La Fuente, Las Naciones y Los Enfermos:

Nuestra Señora guió a Mariette al manantial. La fuente es la imagen de Cristo. María nos conduce a Jesús. Ella ha conocido a Dios por la Acción del Espíritu Santo y el Verbo se hizo carne en ella. Ella nos ayudará a preparar nuestro corazón para recibir a Jesús, su Hijo, fuente de nuestra salud. En su “Reserva esta fuente” Ella anuncia que El dará su ayuda a todos los que vengan a ella.

Ella desea que vengan “de todas las naciones”.  En el siglo XX, que conoció dos guerras mundiales y produjo por diversas regiones mas mártires que ningún otro, la Virgen llama a todos sus hijos de todas las naciones a ser uno en Cristo. Ella, como madre, comparte el sufrimiento de los hombres, como su Hijo, vino a sufrir por la humanidad.  Todos somos enfermos pues la peor enfermedad es el pecado. 

Mariette le preguntó, “Hermosa Señora, usted me dijo ayer que este manantial estaba reservado para mí. ¿Por qué para mí?” María miró amorosamente a la niña, y se rió. La Señora aclaró:

Este manantial está reservado para todas las naciones.” Ella se detuvo por un momento y luego continuó, “Para aliviar a los enfermos.” 

Hay en el mensaje dos sentidos. El sentido literal se trata de curaciones físicas. La Virgen, como Jesús, ama a sus hijos y cuida de ellos. En pocos meses de las apariciones, muchas curaciones físicas fueron registradas en Banneux. Peregrinos de toda Europa se congregaban, y finalmente de todos los rincones del mundo. Muy pronto estallaría la II Guerra Mundial causando millones de enfermos y heridos. Inclusive hay informes de que durante la guerra hasta los soldados Nazis vinieron a los santuarios de Beauraing y de Banneux, rogándole a María por curaciones, conversiones y liberaciones.

También hay un sentido aun mas importante. Es el sentido espiritual. La Virgen busca la curación espiritual de sus hijos. Eso es mucho mas importante.  Ella vino a darle esperanza a  “todas las naciones”. Esperanza en medio de un mundo azotado por las consecuencias del pecado que llevó a la guerra. Muchas de las naciones, incluso la misma Bélgica, serían sometidas por los Nazis. Ya en 1917, la Virgen en Fátima quiso prevenir esta terrible guerra llamándonos a la conversión, pero no se le hizo caso.

María le dijo a la niña, -“Para aliviar a los enfermos”. – Los próximos doce años iban a producir decenas de millones de enfermos- de la mente y del cuerpo. Vidas serían desarraigadas, destruidas. Familias serían separadas y destruidas. “Naciones enteras serán aniquiladas”  – dijo la Virgen en Fátima. 

El 15 de Febrero, cuando María se le apareció a la niña, Mariette le dijo con pena: “El sacerdote me dijo que le pidiera a usted una señal.”


Otras circunstancias: La Virgen viene de lejos, pero no entra en la casa, Marietta tiene que acercarse, salir fuera en busca de ella. Así también la Virgen viene a nosotros, pero nosotros debemos acercarnos a ella.

Marietta tuvo que salir de su casa iluminada y calefaccionada hacia la oscuridad y el frío de la noche; Así nosotros debemos pasar de la luz y la comodidad de nuestro egoísmo a la noche oscura y fría de la Fe. El hecho que la Virgen le hizo el signo con la mano es muy particular, es la invitación a salir. Es la noche, ‘la hora del descanso y hace mucho frío. El llamado es exigente y responder no es fácil. Es necesario abrir primero el corazón para estar en forma de abrir la puerta. Marieta choca con una puerta que su mamá se empeñó en cerrar con llave, este obstáculo marca el fin de la aparición. Pero no el fin de la fe de Marieta.  En tres ocasiones la marcha hacia la fuente no tuvo lugar porque encontró obstáculos: la puerta cerrada, el desmayo de la niña y el pedido del Abad Jamín de un signo a la Virgen. En estas ocasiones, La Virgen no realizó su programa y volvió al jardín. La falta de fe deja la fuente sin uso.

Las visitas de la Virgen no son regulares, es una prueba para poder perseverar en la oración y en la vigilia, pues ella vela y reza.