Virgen de Ayago, Redecilla del Camino

de Ayago. Patrona de Redecilla del Camino (Burgos) muy venerada en su ermita, con beneficio de indulgencia a quien rece una salve ante Ella; su imagen apareció en un árbol. Nombre de mujer.

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3 comentarios

  1. Tríptico en alabanza de Nuestra Sra. de Ayago

    Hoy te honramos de nuevo en pleno agosto,
    con júbilo entre rosas, luz y cielo,
    donde el fervor nos alza en claro vuelo
    por divino sendero hacia tu Rostro.
    Acrecienta, ¡oh Señora!, esta jornada
    de bondad, regocijo y armonía;
    concédenos tu gracia cada día,
    y el consuelo en las horas desdichadas.
    Devuelta la fe que yo antes tenía,
    merced a vuestra alegre Romería
    tal devoción ya impregna mi destino.
    Por contagio de fiel redecillana
    que descubrí en Castilla, flor temprana,
    para allanar mi áspero camino.

    IIº
    Cabe tu altar bien se eleva la mañana.
    Suben tus hijos y entréganse a tu Amor;
    bendícelos ahora, Virgen soberana,
    sublime Estrella de aúreo fulgor
    Madre de todos y cumbre del fervor.
    Pues te venera leal gente sencilla,
    dales amparo y envuelve en tu esplendor
    el entorno singular de Redecilla.
    Virgen fiel, que luces título de Ayago,
    tan dulce nombre perfume es para el alma,
    y en son filial con mi pobre voz te alabo.
    La Verdad lleva al camino de tu Ermita,
    sendero de Fe que brídanos la calma
    para rezarte así en tu Mansión chiquita.

    IIIº
    Bajo el sol de la esfera mesetaria
    Y el genuino aroma de la sierra
    traigo del grato clima de otra tierra
    la fragancia que inspira mi plegaria
    De rodillas ya estoy, anonadado,
    ¡Oh Madre de piedad!, regio sustento
    donde busco la luz de tu aposento,
    diciéndote mi pena esperanzado
    Peregrino al azar, rumbo a la aurora,
    transido de azul y rumor de olas
    hasta Ti, errante, ascendiendo de la mar.
    Desde el aire de tu Altar y en Dios inmerso,
    acéptame el loor que aquí te ofrendo:
    ¡Gloriosa sembradora de la Paz!

    Pedro García Tirado
    en Redecilla del Camino
    a 23 de Agosto de 2008

  2. Canción de Yo tengo una Madre

    Yo tengo una Madre, Madre Querida
    que mis penas quita cuando me mira.
    Se llama Mi Madre, Virgen María,
    Madre de Ayago del alma mía.

    Canción de Salve Sra.

    Salve Señora, Virgen de Ayago,
    que en su ermita se apareció
    Y reina siempre en Redecilla
    que te ama y canta de corazón (bis)

    Bendice, Madre, los corazones
    aquí los tienes ante tu altar
    Y será siempre de Redecilla,
    Un pueblo tuyo, noble y leal (bis)

  3. Respecto a la raíz filológica de la palabra Ayago hay discrepancias, y no está claro de qué familia lingüística pueda venir.
    Una teoría la hace provenir del vascuence ; y así José Juan Bautista Merino y Urrutia reseña de origen vasco Ayago, que provendría de Aigo.

    Otra teoría la hace provenir de raíz latina de “fagus”, haya, que, cuando se aplica a un nombre propio singular, se le añade un subfijo aumentativo -ago (faia-go= haya «copuda» = «hayaza» = haya enorme o abundante). Asi nos viene recogido en el documento del año 863, San Andrés de Faiago. Esta es la explicación más comúnmente aceptada.

    No pocos han asociado el nombre de Ayago a tradiciones religiosas primitivas y vinculadas con el culto a los árboles como representación de la divinidad . Asi los reconoce María Jesús Temiño López-Muñiz en su estudio, cuando dice de la Virgen de Ayago: “Ayago, y ello me hace suponer que el árbol de las apariciones, es un tipo muy específico de árbol sagrado”.
    Este sentido del haya como árbol sagrado, objeto de culto mítico/religioso, y por tanto lugar propicio a las apariciones de las divinidades, aún día se mantiene en la tradición oral y en la devoción de los redecillanos sobre la Virgen de Ayago, y lo refrendan los sermones del Cachiburrio a la Patrona, la Virgen de Ayago, y en su misma imagen y estatua.

    María Jesús Temiño López-Muñiz nos dice al respecto: «Pero la fuerza de la naturaleza llega a vincular a las devociones marianas con elementos arbóreos que además les dan nombre. Apariciones y leyendas marcan los lugares de culto que posteriormente fueron venerados y cuya tradición ha podido sobrevivir: Ayago, Olmos, Rebollar, Manzano, Carrascal, Fresno, Saúco, Estepa, son algunos de los nombres que aparecen en la provincia. La lista se amplía si nos extendemos a las plantas y los arbustos, Mata, Espinosa, Hiedra, Zarza… La historia de estas vírgenes está marcada por su aparición y la localización de su ermita, lo que en un artículo de la Revista Narria denominamos «ámbito de influencia». La aparición en un árbol concreto determina incluso su iconografía. Vemos cómo el culto dendrolátrico abarca todo un sin fin de aspectos. La interrelación vírgenes o santos con la naturaleza genera una religiosidad especial con signos muy diversos».

    Además conviene aquí recordar la especial significación que aún tíene «El Olmo» en el trayecto y en los poemas de la romería de la Virgen de Ayago tanto cuando se la sube, como cuando se la baja de su ermita. El olmo ha sido también uno de los árboles con fortísimas resonancia míticoreligiosas.

    La reverencia a este Haya sagrada, sería, pues, un resto de antiguas trazas de religión naturalista que perviven en la actualidad: una de aquellas formas que tuvieron los hombres primitivos de acercase y de explicarse lo que desconocían: la elaboración del mito como método de explicación de la realidad: Representaciones de las deidades en formas forestales «copudas», sirven al hombre primitivo para entender el mundo, a su manera….

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