de Besant. Titular de su ermita, en “Besant”, muy venerada desde que las abejas hicieron panales en su santuario; y se decidió multiplicar el enjambre, alcanzando tal importancia la producción, que en lugar de usar aceite para las lámparas de la Virgen, la alumbraban con “la flor de la cera”, como recuerdo y gratitud por aquel favor recibido sin pedirlo; el título parece aludir al topónimo “Besan” (Lérida).