de la Adoración. Consideración de la Virgen como la Adoradora por excelencia: un solo momento de su adoración supera a todas las puras criaturas juntas, y complace a Dios en el máximo grado, de la misma manera que recaba de Él la mayor de las gracias, que es Cristo mismo, y con Él todas las demás gracias; su vida fue un continuo acto de adoración; primera Adoradora de Cristo, desde su nacimiento hasta su muerte; en ambas ocasiones, vivo y muerto, lo tuvo en sus brazos (dice Trens que, bajado de la cruz, lo adoró de rodillas, llorando lágrimas de sangre, y lo sostuvo para que lo adorasen San Juan y los allí presentes, uniéndolos a su propia adoración); y resucitado Cristo, le tributó también la primera adoración (ver Madre Ágreda); a este título de “Adoración”, se añade el de la adoración de las demás criaturas, pues siempre está Ella presente, como Mediadora (ver V. de la Adoración de los Pastores, y V. de la Adoración de los Reyes.). Titular de su Cofradía, en Córdoba, llamada también V. de la Adoración de los Santos Reyes. Venerada en Puebla de Don Fadrique (Granada). Nombre de mujer. (2 registradas).

de la Adoración de los Magos. Advocación representada por Siloé, en Covarrubias (Burgos).

de la Adoración de los Pastores. Hay muchísimas representaciones artísticas de esta advocación.

de la Adoración de los Reyes. Titular de su retablo, en la iglesia de Valtierra (Navarra).

de la Adoración de los Santos Reyes. Venerada en Granada. Titular de su Cofradía, en Córdoba, fundada en 1788, y llamada también V. de la Adoración, sencillamente. (2 registradas).